¿Es real Papá Noel?

Pocas figuras navideñas condensan con tanta claridad la combinación entre un origen histórico verificable y una evolución cultural profunda. El punto de partida es San Nicolás de Myra, obispo del siglo IV venerado en la antigua Licia, región situada en la costa sur de Asia Menor y que corresponde hoy a la franja mediterránea de Turquía, especialmente en torno a Antalya (Kelly, 1998). Su culto está documentado desde época muy temprana, aunque los relatos milagrosos asociados a su vida pertenecen al género hagiográfico y deben leerse como literatura devocional, no como crónica histórica (Brown, 1981). También conviene precisar que el Concilio de Nicea, celebrado en 325 en la ciudad entonces llamada Nicea —la actual İznik, en Turquía—, fijó cuestiones doctrinales fundamentales, pero no existe evidencia contemporánea de que Nicolás asistiera a él (Ayres, 2004).

Durante la Edad Media, la figura del obispo se transformó en Europa. En los Países Bajos surgió Sinterklaas, un Nicolás festivo vestido con mitra —la toca alta ceremonial, propia del episcopado— y alba —una túnica litúrgica de color blanco—, mientras que el término perizoma o perizonium designa en realidad el paño de pureza en la iconografía de Cristo y no forma parte del atuendo episcopal, por lo que la expresión “perizoma alba” es impropia y debe descartarse (Cross, & Livingstone, 2005). Sinterklaas viajó a Nueva York con los colonos neerlandeses y, allí, en el siglo XIX, la literatura infantil y la prensa ilustrada terminaron de perfilar a Santa Claus: el poema A Visit from St. Nicholas y los dibujos de Thomas Nast en Harper’s Weekly fijaron el carácter nocturno del personaje, el trineo, los renos y la visita por la chimenea (Restad, 1995).

El traje rojo que hoy identificamos con Papá Noel tiene un origen más antiguo que las campañas publicitarias modernas. Procede de la iconografía episcopal —capa roja sobre túnica blanca— y fue consolidado visualmente por los ilustradores estadounidenses del siglo XIX, especialmente Nast, que ya representaba a Santa con abrigo rojo, cinturón oscuro y ribetes blancos mucho antes de que la publicidad del siglo XX reforzara esa imagen (Forbes, 2007). Las campañas posteriores, incluida la del famoso refresco, no inventaron el color, sino que amplificaron un diseño que ya estaba plenamente establecido. Así, Papá Noel es el resultado de un origen histórico real, una evolución europea claramente documentada y una iconografía moderna fijada por la cultura visual contemporánea.

¡Feliz Navidad!

Alejandro.

Apunte extra: El concilio de Nicea fue una asamblea de obispos celebrada en el año 325 en la ciudad del mismo nombre para fijar cuestiones doctrinales centrales del cristianismo, especialmente frente al arrianismo (Ayres, 2004).

Bibliografía:

Ayres, L. (2004). Nicaea and Its Legacy: An Approach to Fourth-Century Trinitarian Theology. Oxford University Press.

Brown, P. (1981). The Cult of the Saints: Its Rise and Function in Latin Christianity. University of Chicago Press.

Cross, F. L., & Livingstone, E. A. (Eds.). (2005). The Oxford Dictionary of the Christian Church (3rd ed.). Oxford University Press.

Forbes, B. D. (2007). Christmas: A Candid History. University of California Press.

Kelly, J. N. D. (1998). The Oxford Dictionary of Popes (rev. ed.). Oxford University Press.

Restad, P. A. (1995). Christmas in America: A History. Oxford University Press.

En la imagen que precede a estas líneas, servidor y señora aparecen disfrutando de la hospitalidad de Papá Noel en su casa de Rovaniemi, en el polo norte.