Como se postula en El arte de cuidar la mente, «Trabajar la salud en un vínculo que una el bienestar psicológico al físico es un aspecto que no se debe descuidar, porque de ello dependerán las demás opciones en un proceso que también se dará en sentido contrario y que ofrece una retroalimentación o una armonía entre factores».
Así que, si dentro de los propósitos para este año que comienza está el cuidarse con criterio y responsabilidad, es que vislumbra el camino correcto. Si, además, lo cumple, es que también lo está recorriendo. No basta con desear, hay que propiciar con decisiones; aunque hoy les traigo una curiosa anécdota extraída de Aventuras de la Historia que seguro les entretendrá y aportará:
«Giuseppe Tartini, autor de la Sonata para violín en Sol menor —más conocida como la Sonata del Diablo o el «trino del Diablo»—, compuso esa magnífica pieza que suena mientras escribo estas líneas (quizá por eso tenga usted que aguantar este paréntesis en la historia principal; espero que, a estas alturas, sepa disculparme). El caso es que a los 21 años Tartini se hallaba oculto en el convento de San Francisco de Asís, huyendo de unas acusaciones de secuestro de la mujer con la que se había casado. Una noche se le apareció el diablo solicitando su alma a cambio de satisfacer un anhelo, a lo que Giuseppe contestó con la petición de crear una obra para violín mejor de lo que su virtuosismo podría ofrecer, pensando que no sería capaz. El resultado fue una melodía que sorprendió al músico y cuya belleza le obligó a despertar extasiado en sus aposentos. Tras esto, el que es considerado como uno de los mejores violinistas de todos los tiempos, rápidamente echó mano de su instrumento para reproducir y generar la que define como su mejor obra, cuyo título se explica por el sueño. Como curiosidad, le diré que a los pocos días de su muerte, desapareció su cadáver junto al de su esposa Elisabetta, la joven con la que se había fugado para casarse. También le contaré que el virtuosismo de Tartini al violín rara vez se vio superado, destacando la figura, con permiso de su coetáneo Vivaldi, de quien quizá esté considerado como el mejor de todos los tiempos: Niccolò Paganini, de quien se dice que su habilidad con el violín es fruto de un pacto con el diablo».

Referencias:
Valero, A (2024). Aventuras de la Historia. Ediciones Agoeiro.
Valero, A (2025). El arte de cuidar la mente. McGraw-Hill, AULAMAGNA.